
"Aquí me pongo a contar motivos de un sentimiento que no se puede explicar... y eos que no doy el tipo de hincha rapado y violento, pero que gane mi equipo"Porque en momentos en los que la vida va a la deriva, que no tiene mucho sentido lo que estas haciendo, hay algo que te apasiona. Sí, pasión es exactamente lo que se siente. Esa euforia, esos gritos de terror cuando se acercan a tu portería, esos insultos que se te permiten, que hasta te inventas y gritas como si te fuera la vida en ello, no te importa que a partir del minuto 90 sólo te puedas comunicar por gestos porque ya no tienes ni voz.Es esa fuerza extraña que te hace tener una especial simpatía por una persona que en cualquier otra circunstancia te hubiera caido de culo, pero al verle un llavero con el escudo, un pantalón de deporte, lo que sea que indique que es de los tuyos, y ya lo saludas, como si lo conocieras de siempre. O en el el propio estadio, en momentos de tensión ese extraño es la única persona del universo que te entiende, y a la que tienes que abrazar y besar cuando llega el gol tan esperado. Porque la cosa es así, no lo controlas, te controla, te alegra, te da la vida. Es la fe que tenemos los que no somos religiosos. Porque es lo mismo, lo honras, lo defiendes como si se metieran contigo mismo, los demás aficionados son tus hermanos, cuando el Atleti palma es una desgracia cual diluvio universal, pero cuando gana sube al nivel nada menos que de Glorioso y lo recuerdas cual hazaña histórica. Un partido, especialmente si es importante, es una gran ocasión para que los que tienen fe en artilugios como amuletos, los saquen todos, un día en el que los que no tienen fe en ellos, también se inventan todo tipo de amuletos, y tienen supersticiones hasta la saciedad, tales como cruzar por un determinado sitio de la carretera porque aquel día que lo hicimos así ganamos (sí, porque la afición también gana, por eso me incluyo), llevo esta camiseta y no la otra porque está gafada, me tomo el bocadillo antes porque si lo tomo durante es más fácil que nos metan gol, y mil historias más, que realmente en el fondo de tu ser sabes que son mentira, pero que te encanta, casi necesitas seguir ese ritual, porque así es la pasión, que llega un momento en el que haces lo que sea por unos segundos de gloria en los que el mundo se detiene para ver tu éxito.
"Para entender lo que pasa hay que haber llorado dentro del Calderón que es mi casa"
No seré yo la que diga que Sabina no es un gran poeta.
"Para entender lo que pasa hay que haber llorado dentro del Calderón que es mi casa"
No seré yo la que diga que Sabina no es un gran poeta.


