domingo, 6 de julio de 2008

La envidia es la religión de los mediocres. Los reconforta, responde a las inquitudes que los roen por dentro y, en último término, les pudre el alma y les permite justificar su mezquindad y su codicia hasta creer que son virtudes y que las puertas del cielo sólo se abrirán para los infelices como ellos, que pasan por la vida sin dejar más huella que sus traperos intentos de hacer de menos a los demás y de excluir, y a ser posible destruir, a quienes, por el mero hecho de existir y de ser quienes son, ponen en evidencia su pobreza de espíritu, mente y redaños. Bienaventurado aquel al que ladra los cretinos, porque su alma nunca les pertenecerá.
Ruiz Zafón, El juego del ángel.

1 comentario:

Safo dijo...

la mejor frase: "la tontería, esa pandemia en extención"